La transición entre ambientes es uno de los retos diarios para muchas personas con gafas, como salir de un lugar oscuro a plena luz del sol y tener que entrecerrar los ojos. O entrar en interiores y notar que tus gafas de sol ya no tienen sentido. Pero hay una solución pensada precisamente para eso: las lentes fotocromáticas.
En EyE Ópticos queremos contarte por qué este tipo de lentes pueden convertirse en tu mejor aliado si buscas una mayor comodidad y una adaptación para todas las circunstancias.
¿Qué son las lentes fotocromáticas?
Estas lentes reaccionan a la luz ultravioleta, por lo que en espacios cerrados o con poca luz, permanecen transparentes como unas gafas graduadas normales. Pero al salir al exterior y estar en contacto con la luz solar, se oscurecen progresivamente, convirtiéndose en gafas de sol.
Este cambio es automático y reversible, y la velocidad depende de la intensidad de la luz UV y del modelo de lente. Lo que está claro es que tú no tienes que hacer nada: ellas se adaptan por ti.
¿Por qué elegirlas?
- Protección total frente a los rayos UV, estés donde estés.
- Comodidad en la transición: sin necesidad de cambiar de gafas cuando entras o sales de un lugar.
- Versatilidad: son ideales para personas activas, que se mueven constantemente entre interiores y exteriores.
- Estilo y personalización: existen en distintos colores, con tratamientos antirreflejantes, filtros para pantallas o incluso diseño progresivo.
¿Son para todo el mundo?
Las lentes fotocromáticas están indicadas para casi cualquier persona con gafas graduadas. Son especialmente útiles en actividades como la conducción o el deporte. También están disponibles para niños y personas con necesidades visuales específicas.
En EyE Ópticos, te ayudamos a elegir
Si estás pensando en unas gafas nuevas y quieres olvidarte de cambiar de montura constantemente según el lugar donde estés, pregúntanos por las lentes fotocromáticas. Analizaremos tu estilo de vida y tus necesidades visuales para encontrar la opción que mejor se adapte a ti. Te esperamos en Av. San Crispín, 59b – Fuensalida.


